Seresco registra un beneficio neto de 1,86 millones de euros en 2022, cuatro veces más que el año anterior, tras rozar los 34 millones de euros de ingresos en el ejercicio.
Los 33,9 millones de euros facturados suponen superar ligeramente las previsiones de facturación de la compañía, lo que también ha ocurrido con el beneficio bruto de explotación (Ebitda), que ha sido de más de 4 millones de euros, lo que significa un incremento del 30%.
El objetivo de Seresco es duplicar su volumen de negocio en tres años y llegar a 70 millones de euros facturados y 10,5 millones de Ebitda. Para ello, la compañía asturiana salió a bolsa el pasado diciembre y está acometiendo adquisiciones como SPW, SIGEA y ELO-SI.
Carlos Suárez, consejero delegado de la empresa, explica en una carta a inversores que la firma estudia unas 30 compañías para futuras operaciones inorgánicas.
El negocio de Seresco sigue procediendo en un 93% de España, si bien uno de los objetivos del plan estratégico es potenciar la internacionalización. Además, las soluciones de infraestructura de servicios y recursos humanos y nóminas han sido las principales generadoras de negocio.
La compañía ha reducido un 11% su deuda neta hasta los 4,32 millones de euros, con más de dos millones de euros en caja. Así mismo, ha tenido una media durante el año de 718 empleados, 68 más que en 2021.