Habla sobre el proyecto PLAGo para el programa ‘La Buena Tarde’ de RTPA
Entrevista a Rubén Pérez, consulting director de Seresco, en RTPAEl programa de RTPA ‘La Buena Tarde’ entrevista a Rubén Pérez Sobrino, Consulting Director de Seresco, con motivo del arranque del Proyecto PLAGo, una iniciativa centrada en la investigación de tecnologías de visión e IoT más adecuadas para realizar una detección precoz del pulgón en uno de los cultivos más representativos de la región, la faba.-Hablamos sobre tecnología y agricultura, lo hacemos con Rubén Pérez Sobrino, Director Área Consultoría y Software de Seresco. Buenas tardes-Hola, buenas tardes-Proyecto de Inteligencia Artificial y una tecnología que nos va a permitir proteger a la faba asturiana. Cuéntanos cómo funciona.-De momento es un proyecto de investigación. Quedan todavía unos cuantos meses para que saquemos conclusiones. Esperemos que positivas. Se trata de investigar qué tecnologías son las más adecuadas para prevenir la aparición de una de las plagas que más preocupa, el pulgón, que afecta mucho a cultivos de judía y de faba. Vamos a utilizar, como estamos oyendo continuamente, técnicas de Inteligencia Artificial, que esperemos que nos permitan identificar patrones de comportamiento en estas plagas. Y también identificar lo que son los comportamientos relacionados con la difusión de la plaga entre distintas plantas, la posición de las colonias, distribución, dispersión, a lo largo de lo que es el tallo y las hojas. Se va a combinar con técnicas de visión artificial y tratamiento de imágenes, para poder identificar esos patógenos en las primeras etapas del ciclo del cultivo y en paralelo a todo esto vamos a monitorizar de forma continua a la planta para tratar después de extraer correlaciones, relaciones entre la aparición de las plagas y qué parámetros agrarios, digamos temperatura, humedad, etc, tiene esta planta para sufrir esta plaga. Veinte meses de trabajo nos quedan por delante y esperemos que den resultados positivos.-De modo que es una investigación para aprender cómo funcionan esas plagas, cuáles son los elementos comunes a partir de los cuales pueden surgir… Un gran aprendizaje, Rubén, que con esa observación que nos permite hoy la tecnología y esa acumulación de datos, pues eso nos ayudará a aprender y a poder adelantarnos a su aparición.-Sí. Aquí hay como dos tareas en paralelo: la monitorización continua esto es una solución, una técnica que estamos utilizando en todos los proyectos relacionados con la agricultura porque un agricultor, evidentemente, no puede estar en todo el cultivo, 24 horas al día. Es imposible. Y son datos que, acumulados en el tiempo, y analizada la serie temporal, viene muy bien para aprender, para saber cómo ha llegado a un determinado punto.Y en paralelo a esta monitorización, mediante técnicas también automáticas, electrónicas, aprender a detectar cuándo aparece esta plaga. Se supone que si todo va bien para dentro de veinte meses podríamos tener un sistema que de forma automática nos previniese, ‘ten cuidado porque es posible que aparezca el pulgón, tienes una proobabilidad alta de que aparezca esto’. Para que puedas aplicar los tratamientos que necesite.-Se trataría también de desarrollar un sistema que nos autorice y nos habilite con toda seguridad a prevenir, a poder actuar antes de que suceda-Es que lo estamos haciendo continuamente en otros cultivos, porque cuando tienes el problema encima es demasiado tarde. Has perdido rentabilidad en el cultivo, a lo mejor tienes que aplicar tratamientos que son caros, que castiga la cartera y castigan el entorno… Por lo tanto, cuanto más te anticipes a la detección de estos problemas, mejor para el bolsillo y para el medio ambiente. de forma que todos los esfuerzos están volcándose en la identificación precoz de posibles problemas que puedan tener las plantas. En términos generales, es donde tenemos centrados los esfuerzos.
-Decías, Rubén, que esta es una investigación que tiene por delante unos cuantos meses todavía, ¿no?- Sí. El proyecto PLAGo está estimado en unos 160.000€ a ejecutar a unos veinte meses. Digamos que tendríamos unos resultados para finales de 2023. Se espera que termine para octubre, noviembre de 2023, a finales del año que viene.-Una herramienta que, como dices, la de la tecnología esta en particular y todas las que están surgiendo en general, que nos ayudan a ser más eficientes, que nos pueden ayudar a que esa poquita rentabilidad que tenemos en el campo siga existiendo. La tecnología acabará por lograr ayudarnos a que el trabajo del agricultor y de la agricultora sea algo más eficiente.-Claro. Nosotros siempre decimos que el campo no es un planeta distinto, no es nada distinto a lo que vemos en otros sectores económicos, y somos testigos de lo que ha supuesto la tecnología en la automoción, en la industria, el comercio, en todos lados. El campo no es distinto. Para que de verdad consigamos los resultados esperados en términos de rentabilidad, eficiencia y tal, es necesaria la aplicación de la tecnología de forma inteligente. Quizás estemos en un momento especial ahora que se ha democratizado muchísimo el mundo de la tecnología, se ha abaratado mucho por ejemplo, la adquisición de sensores, la posibilidad de ejecutar algoritmos que son complejos… lo estamos viendo, la inteligencia artificial que está por todos lados, y eso va a suponer, desde nuestro punto de vista, un ‘boom’ en la rentabilidad del campo cuando se pueda aplicar esta tecnología. Es determinante hacer esas inversiones en tecnología en el campo para que de verdad podamos conseguir esa rentabilidad.-Justamente de eso se trata y de eso estamos hablando: de conseguir una rentabilidad que a día de hoy no solamente no parece que esté presente, no parece no, no está presente, y desde luego no parece que vaya a estarlo en poco tiempo.-Es complicado, porque el campo yo siempre digo que es como ‘una oficina sin techo’, es un entorno muy complejo, donde dependes de la climatología, todos los años cambia, estamos viendo la evolución también del clima, aparecen plagas nuevas, inéditas en determinadas geografías… Cada día lo tienen más complicado desde el punto de vista climatológico, desde el punto de vista medioambiental, también hay unas exigencias que no había hace una serie de años, y lo estamos viendo, lo que sucede con el campo en términos de costes. Creemos que la tecnología no es la única solución pero es parte de la solución que tiene el campo para ser más eficiente, para aumentar esta rentabilidad que todos los agricultores están buscando.-Rubén Pérez Sobrino, Director Área Consultoría y Software de Seresco, proyecto de inteligencia artificial, Iot y tecnologías de visión para proteger la faba, veinte meses por delante de investigación en la que vamos a aprender a prevenir una de esas plagas como es el pulgón, y que suele echar a perder muchas cosechas. Que vaya todo muy bien y mucho éxito en esa investigación. Muchísimas gracias.-Muchas gracias.