Explica al programa de la RTPA cómo ha sido la primera prueba del proyecto Flexigrobots
Sergio Álvarez de Seresco entrevistado en ‘La radio es mía’ de RTPALos días 15 y 16 de septiembre se desarrolló la primera prueba del proyecto Flexigrobots, un proyecto que combina robótica e inteligencia artificial en agricultura de precisión y cuyo piloto en España lidera Seresco.Sergio Álvarez, IT Project Manager en Seresco, explicaba en una entrevista al programa ‘La radio es mía’ de la RTPA, cuáles fueron las primeras impresiones de esta prueba que tuvo lugar en las Bodegas Terras Gauda.-En el origen de esto que os vamos a contar está una empresa asturiana que participa en un proyecto interesantísimo, un proyecto europeo de inteligencia artificial y robótica para aplicarlo a las tareas agrícolas. Primer ensayo de proyecto europeo, que han practicado en los viñedos cercanos de las Bodegas Terras Gauda para probrar Flexigrobots. Tengo una cantidad de dudas sobre este tema y se las voy a preguntar a nuestro invitado.Él será quien pueda poner algo de claridad en esta idea porque hablamos con el project manager en el departamento de consultoría y software de Seresco, Sergio Álvarez. Hola Sergio, buenos díasLo hemos dicho bien porque lo estábamos leyendo: primer ensayo de proyecto europeo de inteligencia artificial y robótica. Lo hemos explicado más o menos -tú nos corriges si no está bien- como la aplicación de la inteligencia artificial a las tareas agrícolas ¿Va por ahí?Sí, va por ahí. Efectivamente, el nombre es un poco complicado pero bueno, es aplicar estos sistemas robóticos, esto que llamamos inteligencia artificial en el mundo de la agricultura. Es acercar esa tecnología a la parte agro.Hay tres proyectos o tres pilotos, por así decir. Uno es en Finlandia, con varios tipos de semillas; otro en Serbia y Lituania, con arándanos; y el caso que nos ocupa ahora mismo, los viñedos aquí en España, en Bodegas Terras Gauda, en concreto. -Efectivamente. Es un proyecto perteneciente al programa H2020 y es un consorcio de diferentes partners, en este caso de 16 partners en 8 países. Tenemos un piloto en España, como habéis comentado anteriormente, que es el viñedo, el que Seresco coordina junto a Terras Gauda, investigadores del CSIC y la Universidad de Wageningen en Paises Bajos. Otro piloto en Finlandia centrado en la colza pero con intención de robotizar maquinaria pesada en pastizales y hacer control de enfermedades. Y el tercer piloto es el de Lituania que lo que hace es automatizar operaciones en explotaciones de arándanos.-Cuando desde Asturias pensamos en viñedos, en seguida se nos hincha el pecho diciendo ‘ay!, los viñedos asturianos, viticultura heroica, terreno empinado y tal’… y ahora resulta que todo eso lo van a sufrir ‘los robots’.-Uno de los principales objetivos es facilitar, en este caso, la vendimia y las operaciones en zonas más complicadas. En Terras Gauda no es como Cangas, pero sí que tienen algunas parcelas, incluso un 40% de inclinación, donde, por ejemplo, los robots van a llevar las cajas que transportan la uva de vendimia, que se puede llegar a 20- 25kg por caja, y lo va a hacer el robot facilitando la labor de los trabajadores.-Nos haces pensar en tareas un poco como de fuerza, dificultosas, pero también van a estar para tarea fina.-Sí, sí, uno de los objetivos es la detección de las enfermedades, en este caso concreto la botrytis, un hongo que ataca a los racimos yprovoca grandes pérdidas de calidad… Imaginaos en Galicia con la humedad, la lluvia, el calor… los destrozos que haría.Vamos a realizar distintos vuelos de drones con muchas cámaras y sensores a diferentes alturas, inclinaciones, etc, y procesamos esas imágenes con puntos GPS concretos en campo donde hemos detectado diferentes ataques, por ejemplo, de caballos salvajes que entran en los viñedos a morder las uvas y lo que hacemos es generar una red de inteligencia artificial capaz de detectar estas zonas de riesgo y nuestra aplicación lo que va a enviar desde tierra son cámaras que van a detectar dónde están las cepas afectadas y aplicar directamente sobre ese racimo afectado. Es decir, actualmente pasa un robot aplicando tratamiento masivamente a todas las líneas de la viña. Ahora vamos a ser mucho más eficientes y vamos a ser mucho más verdes atacando únicamente a los racimos afectados con una precisión quirúrgica.-Los ojos aéreos y las manos terrestres. Qué combinación-Seresco es un poco el medio centro: el que manda las manos ir a los sitios determinados recoge la información, la presenta en una aplicación al enólogo, que es el que decide qué zonas son las que investiga los robots de campo… Es un poco la coordinación del piloto español.-Sois una serie de socios, de partners trabajando en conjunto, y ahí Seresco aporta tecnología, aporta conocimiento, aporta la experiencia y la capacidad para la ‘tarea fina’.
-Nosotros llevamos ya casi una decada trabajando en lo que denominamos -agricultura de precisión o Agro 4.0, desarrollando aplicaciones de apoyo a la toma de decisiones del agricultor, como es Cultiva Decisiones. Recientemente hemos sacado al mercado una plataforma de compra venta y de subastas online de ganado y maquinaria agrícola… Todas estos productos y soluciones que ofrecemos, al final se sustentan, son fruto de este tipo de productos de investigación i+d+I en agricultura. Pues desde instalar cámaras para detectar intrusiones de osos en colmenares, investigar el olivo, sistemas de optimizaciones de riego, trazabilidad y blockchain en kiwi… Todo esto son proyectos que nosotros ejecutamos y que nos permiten acercar esa tecnología y esas nuevas técnicas que pueden aplicarse en el agro a este otro tipode partners como puede ser Terras Gauda u otros socios europeos.-Hasta que esto sea cercano, accesible, a cualquier agricultor que se lo plantee ¿va a pasar mucho tiempo? Porque me imagino que ahora son opciones baratas, baratas, precisamente no, porque estamos en pleno proceso casi, casi de creación y de desarrollo. ¿Hasta que esto sea algo cotidiano va a pasar mucho tiempo?-No tanto como puede parecer. Es verdad que se trata de un proyecto que es lo que nosotros llamamos TRL muy alto, está muy cercano a mercado. Se hace i+d+I pero nos centramos en esa i minúscula con el objetivo de que, tras la conclusión del proyecto, que acaba en diciembre de 2023, ya dispongamos de un proyecto real capaz de implantarse en procesos de trabajo de bodegas en España y a nivel internacional. La solución va a estar ahí. Probablemente muy pocas bodegas van a poder acceder a comprarse una gran flota de robots para que todos sus empleados pueda utilizarla, pero nuestra idea es ofrecer nosotros el servicio, un servicio que pueda ser mucho más económico para diferentes bodegas y una empresa, en este caso nosotros, se aproveche de esa tecnología en esa bodega.-En Asturias estaba pensando en fabas. Además con los problemas que tenemos de concentración parcelaria, las parcelas tan pequeñinas que hay, la orografía que tenemos… ‘Horrografía’ que podemos decir, algo así sería fundamental.-Es fundamental poder ofrecerlo y llegar a gran número de usuarios. Poder detectar diferentes suelos, diferentes inclinaciones, matizar tareas, que también es un poco lo que tenemos que luchar, contra este tabú que hay en la agricultura de los robots, que puedan llegar a destruir empleo y, realmente, cuando ves un tractor que permite cargar las alpacas o hacer silos en vez de tirar, como mis abuelos, la hierba verde, parece una idea buenísima, incluso una ordeñadora que permita ordeñar 100 vacas, los robots parece que dan un poco más de miedo. Pues no. Son herramientas que en pequeñas parcelas o en grandes superficies o parcelas muy inclinadas o cuando te acaba doliendo la espalda… va a venir genial este tipo de ayuda.-De momento, primer ensayo del proyecto europeo de inteligencia artificial y robótica, la aplicación de la inteligencia artificial a las tareas agrícolas. Y ahí está una empresa de aquí: Seresco. Sergio Álvarez, Project Manager en el departamento de consultoría y software de Seresco, enhorabuena y muchísimas gracias. -Muchas gracias a vosotros