La gestión de personas abarca todas las tareas relativas a las relaciones entre empresa y personas empleadas, tanto de organización y desarrollo laboral, como de resolución de problemas.
Los sistemas que utilice tu organización para administrar a la plantilla afectan no solo a los departamentos de recursos humanos que los aplican, sino directamente al funcionamiento de toda la compañía. Por tanto, la elección de uno u otro modelo de gestión debe ser producto de un exhaustivo análisis.