El mundo global y globalizado nos ha enseñado a tener una visión mucho más amplia, a ser hijos de Pangea. Los modelos familiares ya no son los mismos, ya no queremos propiedades porque no queremos arraigar en ninguna parte… aprovechemos este cambio de paradigma para, sin dejar de luchar por lo que creemos mejor, olvidar la antigua clase social de los boomers privilegiados.