A veces, a la hora de externalizar un servicio, lo que inclina la balanza hacia uno u otro lado es, no el propio servicio ofrecido por un tercero, sino también la facilidad con la que el proveedor te acompaña en la transición hacia un nuevo proyecto. Es más, esto resulta más destacable cuando el nuevo proyecto en cuestión tiene que ver con el departamento de recursos humanos y la administración de personal.