Sin duda alguna, la vulnerabilidad más importante de cualquier sistema de información se encuentra en los usuarios. Todos los ataques dirigidos, en especial los de mayor éxito, utilizan técnicas de Ingeniería Social como parte de su estrategia. Esta debilidad, sin embargo, se puede convertir en fortaleza.
El investigador libanés Nassim Taleb desarrolló la teoría del cisne negro, que se refiere metafóricamente a un evento sorpresivo, inesperado e impredecible, con gran impacto socioeconómico, cuyas consecuencias van más allá de lo que normalmente se podría llegar a esperar, y que una vez que se produce se suele justificar racionalmente desde una visión retrospectiva, haciéndolo parecer predecible o explicable, y dando la impresión de que era normal que algo parecido pudiera llegar a ocurrir.