Antes de optar por esta modalidad, debemos de tener una cultura de teletrabajo que implique un método de funcionamiento diferente del presencial. Esta cultura se adquiere mediante técnicas que nos ayudan a planificarnos y adquirir las competencias necesarias para la capacitación en el funcionamiento de un modelo diferente al presencial, situación que no se consigue de la noche a la mañana.