Reconozcámoslo: teletrabajar con un niño, varios niños, niños y adolescentes, solo adolescentes o cualquier combinación de hijos o menores a cargo que se nos ocurra durante 24 horas entre cuatro paredes, en pleno confinamiento por la crisis sanitaria, a lo que se suma un curso escolar virtual, compaginando deberes, videoconferencias, jornada laboral, de unos y de otros, no es tarea fácil.