¿Has vivido una especie de ‘Efecto 2000’, de ‘apocalipsis’ empresarial, los meses previos a la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos el 25 de mayo de 2018? ¿Sí? Nosotros también. Una locura de modificaciones y cambios, de documentos nuevos, de firmas de autorizaciones, de nuevas figuras, de correos intercambiados con proveedores, clientes, empleados… un auténtico boom informativo.