Llevas tiempo dándole vueltas a ideas para mejorar la gestión de nómina y recursos humanos de tu empresa, has repasado todas las alternativas posibles (gestión ‘in’, gestión ‘out’, asesoría, externalización parcial, externalización total, software en modalidad SAAS, insourcing, outsourcing…) y, finalmente, tras hacer números, analizar características de proveedores y pensarlo bien, pero bien, bien, bien con la almohada, has tomado la decisión: me cambio de software.