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Nueva entrega de la sección ‘Hablando de RRHH hoy con…’ en la que nuestra compañera Charo Conde, Gerente de la División de Nómina y RRHH en la delegación de Seresco en Galicia, entrevista a Juan Montáns, HR Manager en Albo.

Charo Conde: Estamos hoy con Juan Montáns, Director de RRHH de Conservas Albo, una empresa de la que puedo decir objetivamente tres cosas sin temor a equivocarme: es una compañía tradicional, de solera, también un referente en el mundo de las conservas para Vigo… no muchas sociedades pueden decir que ya tienen 150 años, pero, además, es una empresa fiel a sus proveedores. Doy fe de ello gracias a los muchos años que llevan trabajando con Seresco dentro de su Departamento de Recursos Humanos.

Detrás de esa gestión está Juan. Juan es un ingeniero moviéndose en el complicado mundo de las personas, tema este que captó especialmente mi atención cuando le conocí. Por mi experiencia profesional puedo deciros que no es lo más habitual, de hecho, creo que de momentos me he encontrado sólo con dos o tres casos de ese perfil, pero él lo lleva muy bien. Vamos a conocerle un poco más… 

Veamos, Juan, ¿cómo acaba un ingeniero de director de RRHH?

Juan Montáns: Por la confianza que depositaron en mí aquí hace años… Yo llevaba tiempo en la empresa pero ejerciendo otras funciones y, en su momento, José Antonio García Carrera me dijo: ‘oye, tienes un perfil que me gusta. Sabes tratar con la gente, la conoces bien…

Charo Conde: ¿Estabas en Producción?

Juan Montáns: En Calidad y en Producción. Todo empezó con un – ¿cómo ves esto de los recursos humanos? – Para mí era uno de los temas más delicados dentro de la empresa, pero así empecé, sin tener mucha idea, porque mi trabajo se enfocaba más hacia la prevención de los riesgos laborales. El caso es que, por aquel entonces me dije- oye, igual tampoco es tan complicado – y… allá fui. ¡¡Hasta hoy!!

Charo Conde: ¿Y así empezó todo? (risas)

Juan Montáns: Si, así empezó todo (risas)

Charo Conde: Ok. Voy a cambiar de tercio por un momento, ¿Qué planes te gusta montar con tus amigos?

Juan Montáns: Ahora, como ya tenemos una edad…

Charo Conde: ¡Bueno, bueno! Ni que tuvieras 80, ¿eh?

Juan Montáns: Ya, ya…. (risas), pero eso que hacíamos antes de quedar para ir a jugar un partido de baloncesto, que me gustaba mucho, es más complicado, así que, básicamente nos juntamos para cenar, para tomar una cerveza y para charlar. Sobre todo, charlar, y… comer, que al final es de los placeres que nos quedan…

Charo Conde: y… ¡que no lo perdamos! (risas). ¿Te gusta viajar?

Juan Montáns: Sí, la verdad es que sí

Charo Conde: ¿Cuál sería tu viaje más deseado?

Juan Montáns: Pues yo ya lo hice. Tuve ilusión toda la vida por ir a Isla Mauricio. Me casé hace dos años y medio, ya casi tres, y aproveché la luna de miel. Me dije- bueno, pues mira, me voy a auto regalar el viaje de mi vida – Y lo disfrutamos quince días.

Charo Conde: Si! La conozco, la conozco. ¡Muy buen destino! Es impresionante la convivencia en paz que tienen allí… Distintas culturas, incluso religiosas, y se llevan fenomenal. Hay armonía. Y… Ya que era el viaje de tu vida, el resultado del viaje cuál fue ¿te gustó o te decepcionó?

Juan Montáns: Me gustó mucho. Es una isla mitad francesa, mitad inglesa, el norte es francés y el sur es inglés, y conviven. Las playas son espectaculares, como las de aquí, ¿eh? Pero con mejor clima y temperatura del agua más llevadera. La verdad es que lo pasamos fenomenal.

Charo Conde: Me alegro mucho.

Juan Montáns: Entonces ¿tú también hiciste el viaje de tu vida?

Charo Conde: Pues ciertamente para mí también fue un viaje muy especial…

Ahora te voy a crear un pequeño escenario: estás totalmente solo en casa y te observamos por un agujerito ¿qué estarías haciendo?

Juan Montáns: yo dentro de casa paro muy poco. Siempre estoy fuera de casa, a no ser que esté lloviendo mucho y entonces me verás leyendo. La televisión poco y alguna serie, porque ya no aguanto la publicidad. Si es por la noche, ya me quedo dormido (risas)… pero normalmente estoy fuera de casa. Por suerte vivo en una casa con terreno alrededor y me encanta estar ‘fozando’. Me gusta la carpintería.

Charo Conde: ¡vaya!, acaba de salir por el agujerito un hobby entonces… ¿alguno más?

Juan Montáns: pues sí, ahora lo tengo abandonado, pero montaba mucho en bicicleta. También intento jugar al fútbol… aunque es mucho decir… voy con unos amigos los jueves a jugar así un poquito, a estar un rato hablando, un día a la semana…

Charo Conde: A pasarlo bien

Juan Montáns: Sí. Y después también, leer

Charo Conde: Si te concedieran el deseo de poder disfrutar dos horas de una cena a solas con alguien, quien tú quieras, de cualquier parte del mundo e, incluso, que no exista a día de hoy ¿a quién escogerías?

Juan Montáns: (silencio) Puf, pues… (silencio) No lo sé… Pues mira, Nelson Mandela. A lo mejor con Nelson Mandela. Mi inglés es muy malo, el suyo seguro que es mucho mejor, pero conocer de primera mano todo lo que vivió… seguro que fue fascinante.

Charo Conde: Y tanto…

Charo Conde: Bueno, ya nos has dejado entrar un poquito en tu casa, ¡vámonos a por lo profesional!

Juan, llevas prácticamente si no totalmente toda tu vida laboral trabajando en Conservas Albo, ¿cierto?

Juan Montáns: Sí, la mayoría.

Charo Conde: ¿Qué tiene Albo que no tengan las demás?

Juan Montáns: Una filosofía de trabajo, una cultura y un ambiente de trabajo peculiar y especial. Aquí, una vez que te empapas con la cultura de empresa y con la forma de trabajar es muy raro que te plantees marcharte, salvo que te hicieran una oferta de estas increíble y …

Charo Conde: Y…

Juan Montáns: Y… ¡aun así me lo pensaría! Nosotros tenemos una gran suerte, la gente que viene a trabajar aquí se engancha y teniendo ofertas –que sabemos que las tienen- no se bajan del barco, siguen con nosotros.

Charo Conde: ¿Podríamos entonces decir que es una empresa que te hace de la familia?

Juan Montáns: Sí. De hecho, tengo una compañera que se jubiló hace poquito y nos comentaba siempre la anécdota de que cuando le preguntaban – oye, ¿tú dónde vives? – ella contestaba – Pues vivo en la calle Jacinto Benavente nº 41 – ¿Eso no es dónde trabajas? – Sí, pero realmente es donde más tiempo paso en mi vida, considero que vivo allí y después con mi familia estoy en ‘tal sitio’.

Esa es un poco la filosofía: vienes contento y tranquilo a tu trabajo. Es lo que buscamos, tanto en la oficina como en la fábrica.

Charo Conde: Cuéntame en dos frases: ¿cuántos sois? y ¿a qué os dedicáis? Porque aunque la gente conoce Conservas Albo, puede que la asocien a un tipo de productos concretos y seguro que hacéis más cosas. Desnúdanos tu empresa…

Juan Montáns: En total ahora somos unos 280 trabajadores y nos dedicamos básicamente a hacer conservas de pescados y mariscos, pero también hacemos, que igual es lo que menos conoce la gente, platos preparados.

Charo Conde: ¿Como cuáles?

Juan Montáns: Fabadas, callos, lentejas, cocido tradicional, caldo gallego…

Charo Conde: ¿Caldo gallego?

Juan Montáns: Sí, y lo hacemos en una planta que está en Tapia de Casariego, en Asturias, y yo creo que es de las pocas empresas que quedan verdaderamente tradicionales que hacen platos preparados, en España y en el mundo. La mantenemos ahí con muchísimo cariño, es una fábrica muy pequeña. Son 10 trabajadores.

Charo Conde: ¡Fíjate! Más tradicional imposible…

Juan Montáns: Y es como una cocina de casa pero a nivel ‘semi industrial’. Es muy poquita fabricación a lo largo del año.

Charo Conde: Curioso… y teniendo en cuenta los distintos perfiles de empresa que tenéis, ¿cómo ves tú desde el punto de vista de los RRHH que ha cambiado Conservas Albo en todos estos años?

Juan Montáns: Desde hace tres años ha cambiado la propiedad de la empresa. Ahora pertenecemos a un grupo chino que se dedica a la pesca de atún, fundamentalmente, pero seguimos con la misma filosofía de trabajo, no hemos cambiado nada. Lo que nos ha permitido dejar de ser una empresa familiar es profesionalizar poco a poco la empresa, y cuando digo profesionalizar quiero decir repartir más las responsabilidades entre todo el personal. Antes era básicamente la familia la que decidía, sobre todo Gerencia o la Dirección General; ahora, sigue habiendo una Dirección y un Comité de Dirección, pero las responsabilidades están más repartidas por departamentos.

Charo Conde: Eso es muy bueno

Juan Montáns: ¡Por supuesto! Ahora repartes la responsabilidad global entre todos, y el personal se siente más involucrado en la toma de decisiones.

Charo Conde: Claro, y más participativo también, ¿no?

Juan Montáns: Eso es

Charo Conde: Y ¿cuáles crees que son las claves de la gestión de personas en una empresa como la vuestra?

Juan Montáns: Que todo el mundo se sienta cómodo cuando viene a trabajar, que tenga claro cuál es su cometido y que no les desborde el trabajo. Que no estén saturados es fundamental. No siempre lo conseguimos, claro, pero yo lo intento.

Charo Conde: Otra cosa que tiene de peculiar vuestro sector, es que trabajáis mayoritariamente con mujeres –o al menos hace años era así-. ¿Qué nos dirías de esto?

Juan Montáns: Es cierto. Aquí hay un 70% de personal mujeres, pero yo no diferencio el trabajar con mujeres o con hombres, nos da un poco igual. Lo que sí intentamos es conciliar, hay que trabajar 8 horas diarias, pero intentando buscar el horario más adecuado para que puedas conciliar tu vida personal con tu vida profesional y, aunque nosotros tenemos un perfil principalmente femenino, usamos el mismo criterio con los hombres, porque cada vez más esa responsabilidad es compartida. Se le complicará a una persona que esté trabajando con un camión 8-10h recorriendo el país, sea hombre o mujer, pero en una fábrica tienes un horario y al acabarlo, todo el tiempo libre para poder dedicar a tu familia

Charo Conde: En este caso Juan, ¿debo entender que las mujeres son mayoritarias por el tipo de labor que realizan?, empacado del producto en lata y demás, y si es así, ¿está cambiando esto? es decir, ¿empieza a haber hombres que demandan este tipo de trabajo?, porque yo estoy convencida de que pueden hacerlo igual.

Juan Montáns: Sí, hay algo de demanda. Otras empresas del sector te dirán que ya empieza a haber algunos hombres que trabajan en manipulación, pero todavía no es representativo. Es un porcentaje mínimo.

Charo Conde: ¿Y tú por qué crees que es? ¿Quizás psicológico?

Juan Montáns: Pues personalmente sí creo que hay una parte psicológica. Tenemos menos habilidad en las manos que las mujeres, por lo menos nosotros aquí lo constatamos, pero además, psicológicamente las mujeres son más fuertes para hacer ese trabajo durante más tiempo.

Charo Conde: De unos años a esta parte se habla mucho de que los avances tecnológicos son fundamentales, Industria 4.0, la necesidad de formación continua… ¿estáis haciendo vosotros algo al respecto de este tema en concreto en tu departamento?

Juan Montáns: Estamos trabajando en varios sistemas para poder conocer rendimientos de trabajo en las líneas y de la propia productividad individual, enfocado a que cada trabajador tenga la posibilidad de poder obtener un beneficio, un incentivo. Estamos colaborando con producción, con informática y con el departamento de mejora. Toda la empresa tiene ese foco: ser más productiva, tener más información y con ella poder tomar decisiones, analizarla y poder tomar decisiones, el Analytics.

Charo Conde: claro, os interesarán las decisiones personalizadas en función del rendimiento individual, de la calidad del trabajo, premiar de forma diferente en base a la productividad…

Juan Montáns: Sí. Nosotros buscamos también la flexibilidad, que una persona no solo sepa hacer un trabajo, sino que pueda hacer, a poder ser, todos los trabajos.

Charo Conde: Multitarea

Juan Montáns: Sí. Eso es algo que antes no hacíamos. Hace 5 o 6 años la persona que estaba limpiando atún estaba limpiando el atún todo el día y ahora está rotando por varios puestos y puedes estar medio día, o un día o dos días, pero seguro que durante la semana, vas a rotar, vas a ir a vestir calamar, pota, a rellenar… vas a ir por diferentes puestos a empacar sardina, viste la sardina… cualquier puesto de los que haya pues hoy en día todos los trabajadores pueden hacerlo.

Charo Conde: Y también para vosotros es mejor, porque falla una persona por cualquier cosa y sabes que es más fácilmente sustituíble…

Juan Montáns: Sí, y a nivel mental también. Para aguantar

Charo Conde: Claro son muchas horas seguidas haciendo la misma tarea.

A colación de lo que comentabas antes de la adquisición por parte del grupo chino, seguramente en el momento en que las campanas empezaron a sonar se generó un poco de inquietud por parte de todas las personas. Estaban acostumbradas durante toda la vida de esta empresa a pertenecer a una familia, a una familia además conocida en Vigo, eso les daba con toda probabilidad mucha tranquilidad; ahora, repentinamente entra una empresa China e imagino que surge el ‘¿qué va pasar?’. ¿Cómo gestionasteis eso, Juan?

Juan Montáns: Como la empresa se vendió pero la familia siguió estando, al menos durante la primera etapa (el Director General, el Director Comercial…), la gente lo vivió con tranquilidad. Lo primero que hicimos con uno de los nuevos Consejeros Delegados , Mr. Xie Feng, que es el actual Presidente, fue dar una explicación a todo el personal de lo que iba a suceder. En aquel momento visitamos todas las plantas explicando las intenciones que tenían y el futuro de Albo, que eso es fundamental.

Los chinos entendían que Albo era una empresa que tenía muy claro cómo realizar su trabajo y sabían que habían comprado una empresa referente en España. Ellos, en el grupo, tienen materia prima de muy buena calidad y su objetivo era darle una salida, de hecho, Albo ya estaba comprándoles a ellos a través de intermediarios, pero ahora les compramos de manera directa, con la ventaja de tener asegurada la materia prima, y esto, es muy importante.

Charo Conde: Muy importante

Juan Montáns: La transición fue muy rápida, porque ha habido muy buena comunicación con todos los trabajadores que han venido aquí de China. Es gente también muy preparada, tanto o más que nosotros aquí. Se han adaptado estupendamente a la forma de pensar, a la forma de vivir, y somos nosotros quienes ahora nos tenemos que adaptar a ellos: en el trato, a la hora de hablar, de concretar, de tomar decisiones… La transición ya la consideramos hecha, ya somos una empresa china y, de hecho, ni lo ocultamos ni tenemos porqué hacerlo.

Charo Conde: No, claro

Juan Montáns: Y estoy convencido de que todo el mundo con el que puedas hablar en la fábrica ahora está encantado.

Charo Conde: Y, de hecho, esto os está ayudando a crecer, porque, no sé si se puede saber todavía…

Juan Montáns: Ya sé por dónde vas… (risas). Sí, bueno, nosotros entendemos que el futuro aquí en Vigo es limitado. En estas instalaciones no podemos crecer por más sitios, estamos rodeados de edificios, con lo cual…

Charo Conde: Tenéis una limitación física claramente por la ubicación

Juan Montáns: Sí. Además, estamos creciendo sobre todo a nivel internacional, y tenemos que pensar ya en unas instalaciones nuevas, más modernas y más grandes.

Charo Conde: Deduzco que es ahí donde los inversores han supuesto un puntal claro…

Juan Montáns: Bueno, sobre esto todavía no podemos hablar mucho, pero si, ahora mismo estamos tratando estos temas, el futuro pasa por una planta nueva seguramente.

Charo Conde: Pues en Seresco encantados, porque Albo es un referente y queremos que lo sea cada vez más.

Y… ¿respecto al talento?, Juan, ¿crees que a día de hoy Albo es una empresa atractiva para el talento?

Juan Montáns: Yo creo que sí. Pensando en el futuro y en lo que vamos a crecer … Por ejemplo, si me hubieses hecho esta entrevista hace cinco años y me hubieses preguntado cómo veía el futuro, jamás lo hubiese planteado viéndome todos los días tratando temas de producción o de RRHH en inglés, yo, ¡¡que el inglés lo llevo fatal!! pero no me ha quedado más remedio que ponerme a ello, o… quién me iba a decir a mí que iba a ir a China. Seguramente te hubiese dicho -tú no sabes lo que dices’- y en cambio aquí estamos viviéndolo como algo normal. Si por encima, esto te da la posibilidad de visitar y aprender de otras empresas del grupo en el mundo: China, Argentina, Checoslovaquia, países de Latinoamérica… todo son posibilidades para el talento.

Charo Conde: Claro, es que ahora sois una multinacional… El enfoque es distinto, efectivamente

Juan Montáns: Sí, aunque nosotros no miramos hacia fuera ¿eh? ¡ya nos llega con lo nuestro! (risas), eso le preocupa a nuestro dueño, pero sí tenemos contactos en cuestiones de materia prima en muchas partes del mundo y, en pesca, cuando la situación se complica eso es muy muy bueno.

Charo Conde: Estamos acabando ya, ¿qué objetivos te planteas y qué proyectos tienes en mente?

Juan Montáns: Para los próximos tres años tenemos dos proyectos: por un lado, terminar con la digitalización de todo lo que hablábamos antes, extraer información tanto del trabajo individual como de las líneas de producción e integrarlo todo en una sola herramienta; por otro, quizás la planta nueva, empezar a pensar en cómo tiene que ser, cómo tenemos que dimensionarla, qué vamos a automatizar, si tenemos que darle al personal formación a otro nivel… Estamos con todo eso.

Charo Conde: Un reto por delante importante…

Juan Montáns: Sí, de momento es una incertidumbre y estamos un poco pendientes de ver si se concreta o no se concreta. Cuando empecemos a hablar de plazos reales tendremos que empezar a rodar. El problema es que dependemos mucho de otros organismos para esto.

Charo Conde: Bueno, última pregunta, Juan, como sabes, Seresco acaba de celebrar su 50º Aniversario ¿qué nos diría una empresa que ya tiene 150 años?

Juan Montáns: Pues que os faltan tres veces lo que ya hemos vivido nosotros (risas)

Charo Conde: (risas) Efectivamente, así que empieza a darnos consejos ¡ya!

Juan Montáns: Acabamos de pasar una fuerte crisis y vendrán más… Albo ya ha vivido muchas pero vosotros también, por lo menos tres a nivel nacional fuertes y, ahí estáis, aguantando. Quien continúa trabajando es porque detrás hay solidez, entereza para afrontar momentos delicados y yo creo que eso es lo fundamental. En Albo nos gusta apoyarnos en empresas que saben superar los malos momentos, como lo hemos hecho nosotros. Lo decíamos antes, un año hoy en día es muy poco tiempo, pero es mucho a nivel tecnología, porque va evolucionando tan rápido que en muy poco tiempo te quedas obsoleto. Hay que intentar evolucionar con el entorno y eso lo habéis hecho bien, es lo que humildemente os puedo decir

Charo Conde: No, no ¡Humildemente nada! ¡Que son 150 años!

Juan Montáns: (risas) Bueno, yo llevo aquí ‘veintialgo’, pero hay gente aquí que lleva muchos más y acabas aprendiendo eso: si eres capaz de afrontar una crisis y superarla e incluso aprovecharla como oportunidad pues… sales reforzado

Charo Conde: Muchísimas gracias Juan por acompañarme en este rinconcito de charla que me permite conoceros más en profundidad y, desde Seresco, os deseamos lo mejor

¡Mantenme al día de esos proyectos!

Juan Montáns: ¡Felicidades por los 50 años!

Charo Conde: Muchísimas gracias. A vosotros también por la celebración de vuestros ¡¡150!!

Juan Montáns: Gracias también.

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