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El proyecto K-CHAIN, en el que participa Seresco, entra en su fase final

El proyecto K-CHAIN, en el que participa Seresco, entra en su fase final

El proyecto K-CHAIN, "Sistema de soporte a la decisión del kiwicultor y aseguramiento de la trazabilidad de producto agroalimentario mediante plataforma blockchain", en el que participa Seresco, entra en su fase final. Ha sido ejecutado junto con CTIC (Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación) y, el 'Caso de Uso', con KiwiNatur (Grupo ASP FRUIT, S.L.) y ha sido cofinanciado por el Gobierno del Principado de Asturias a través del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA), y por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

K-CHAIN, coordinado por Sergio Álvarez, IT Project Manager de Seresco, nace con el objetivo de desarrollar un sistema que proporcione un mecanismo de trazabilidad agroalimentaria en el cultivo y comercialización del Kiwi. En el marco del proyecto se realizó un piloto en una explotación agrícola ubicada en el Principado de Asturias, permitiendo al cliente final la identificación regional del Kiwi comercializado.

El concepto de "trazabilidad alimentaria" no es nuevo, pero la aparición de la tecnología blockchain le aporta un nuevo sentido, añadiendo valor al producto, permitiendo manejar o incorporar de forma casi inocua la gestión de la trazabilidad al ciclo de procesamiento de los alimentos. La implementación de nuevas soluciones de software en estos campos supone un reto tecnológico para las compañías. Los actores oficiales, como los gobiernos, organismos sanitarios, productores, distribuidores, etc., precisan de mecanismos que soporten los nuevos retos legales y sociales en los que incurren las cadenas de procesamiento de alimentos. La tecnología
El proyecto K-CHAIN, en el que participa Seresco, entra en su fase final

blockchain puede aportar transparencia a los procesos de producción alimenticia, reforzando la seguridad y generando confianza en el consumidor final.

La solución K-CHAIN, que está prácticamente finalizada, da respuesta a estas cuestiones, integrándose en el ciclo de trabajo del kiwicultor para auditar sus acciones, permitiendo generar valor sobre su producto y confianza sobre el mercado, ofreciendo además al agricultor una herramienta de consulta que le permitirá, mediante técnicas de agricultura de precisión, optimizar sus procesos de producción.